viernes, 18 de diciembre de 2009

La comunicación audiovisual no es mejor, es diferente

Las nuevas tecnologías han instalado el lenguaje audiovisual al frente de la transmisión de la información. Y es por ello que su repercusión en la docencia, desde el punto de vista práctico, también se ha dejado notar en el mismo sentido. Si hasta ahora la explicación de los contenidos y de los conceptos en la docencia estaban protagonizados por la comprensión escrita y oral, con la irrupción de las nuevas tecnologías la competencia audiovisual resulta fundamental tanto para estudiantes como para docentes . Y no deja de ser una materia delicada, pues los estudios en lenguaje audiovisual se remontan a una época relativa temprana, a principios del siglo XX, frente a la dilatada trayectoria histórica de la docencia tradicional.
Frente a los procesos de lectura, comprensión y reflexión que dominan el proyecto tradicional de enseñanza, el lenguaje audiovisual de las nuevas tecnologías se caracteriza por tener un mayor impacto emocional sobre los receptores, pero al mismo tiempo, un menor tiempo de reacción para realizar una comprensión reflexiva y crítica de la información que reciban. Esta consecuencia es debida al propio proceso de comunicación e interpretación que realiza el cerebro dependiendo de si la información necesita una interpretación racional (la lectura) o si es recibida sin pasar por ningún tipo de filtro (la imagen).
Es por todo esto que se puede afirmar que los nuevos contenidos ofrecidos por las TIC alcanzan a los receptores, los estudiantes, de una manera más directa que las formas tradicionales de docencia. Pero también es cierto, que dadas las limitaciones de información que conllevan estos contenidos, es necesario adaptarlos a los usuarios que finalmente los reciban.

No se trata en definitiva de que los alumnos aprendan menos por utilizar más contenidos audiovisuales, pero la utilización de estos contenidos supone un mayor esfuerzo por parte de los docentes para conseguir los mismos resultados. El Quijote de Cervantes nunca podrá ser eclipsado por la serie que para TVE dirigió Manuel Gutiérrez Aragón en 1991, pero sí puede suponer un principio de acercamiento para muchos estudiantes para los que la lectura implica un esfuerzo añadido. En definitiva, la comunicación audiovisual que imponen las TIC no es mejor a la promocionada por la docencia tradicional; sencillamente, es diferente.

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